Desfilar por 18 fue espectacular. Alejandra Forlan Imperatriz 2013


El Desfile de Escuelas de Samba se realiza siempre a fin de enero por la Av. 18 de Julio, en el marco del carnaval montevideano, y este año tuvo una particularidad: una de las formaciones, Imperatriz (a la postre triunfadora), seleccionó como eje temático el valor de promover la seguridad vial e invitó a participar a Alejandra Forlán, quien preside una fundación que lleva su nombre y tiene por objetivo, precisamente, contribuir a disminuir los siniestros de tránsito.

Juan Carlos Pintos, integrante de la directiva de Imperatriz, explicó a El Observador que por diversas vías cada año, cuando se comienza a planificar la actividad, se reciben propuestas de temáticas a abordar. En 2012, por ejemplo, el tema seleccionado y con el cual se ganó el primer premio fue “El Cine”. Este año la directiva analizó alternativas y optó por la temática de la seguridad vial. "La idea era no solo salir a disfrutar sino, además, hacerlo de la mano de un tema que fuera una innovación y que sirviera para dejarle un mensaje importante a la gente”, indicó.

Así las cosas, “por facebook nos comunicamos con la Fundación Alejandra Forlán, pedimos una reunión, le hicimos la propuesta y enseguida logramos su respaldo”, contó.

El Observador también charló con Alejandra sobre esta experiencia. “Estuvo divino”, fue lo primero que exclamó. Agregó que “enseguida me gustó la idea, porque por un lado me permitió disfrutar de algo que me encanta, que es el baile y el samba, y por otro lado me permitió seguir ayudando en esto de la seguridad en el tránsito. Desfilar por 18 fue algo espectacular”.

Sobre el baile, recordó que “cuando estaba parada (previo al accidente que tránsito que experimentó cuando tenía 17 años que le causó lesiones severas, algunas irrecuperables) me encantaba bailar, la gente que me conoce de esos años, mi familia por ejemplo, mis hermanos y mis padres, saben bien que lo que más me gustaba era bailar, mi sueño era bailar y bailaba horas y horas, en una noche igual adelgazaba tres kilos desfilando (risas)”.

Alejandra se dio el gusto de desfilar en una de las carrozas y además había una mochila para todos en el grupo que integró, defender la corona obtenida en 2012: “yo lo disfruté al máximo, creo que fue un logro importante, lo disfruté sobre todo por ellos porque son una gente divina que pone el alma en esto y que se venían preparando hacía mucho tiempo, habían ganado el año pasado y querían volver a hacerlo, pusieron unas ganas tremendas para lograrlo”.

La joven destacó que “es impresionante cómo trabajan, es un grupo muy lindo que le pone mucho cariño a lo que hacen, fue muy lindo haberlos conocido y me dio mucha felicidad que se haya podido lograr ese primer premio”.

"El entorno estuvo precioso"

Sobre el ambiente que encontró, no solo en la familia de Imperatriz sino en el marco general del desfile, reflexionó que “el entorno estuvo precioso, encontré un ambiente espectacular, en el grupo primero que nada, pero también en toda la gente en 18 de Julio, se veía a las familias disfrutando y todo en tranquilidad; quedé muy asombrada por cómo a la gente le gusta el samba”.

Alejandra vivió algunos años en Brasil, cuando su padre Pablo jugaba en el club San Pablo, por lo que el ritmo la atrapó de chica. Pero al parecer es una expresión musical que también le agrada a mucha gente que no ha estado en el vecino país. “Me parece que el desfile de las escuelas de samba es algo que vale la pena apoyar, que vale la pena ir y participar o para verlo y apoyar a la gente que desfile”, subrayó.

Sus padres y hermanos vieron el desfile por televisión. A Diego, que está jugando en el Inter de Porto Alegre, se lo grabó su novia: “a Diego le encantó, le pareció bárbaro y me dijo que no dejaba de sorprenderlo, me dijo que no podía creer cómo me movía, pero bueno, mis hermanos saben cuánto disfrutaba bailar parada y se pusieron contentos por esto”.

Como se señaló, esta participación de Alejandra en el Desfile de Escuelas de Samba, además de permitirle disfrutar, le fue útil como plataforma para exponer los valores y consejos que promueve la fundación que preside y lleva su nombre (www.fundacionalejandraforlan.org).

“Es un trabajo que todos debemos hacer, cada uno desde su lugar, y el espíritu de la gente de la escuela de samba fue emocionante, con mucha alegría formaron parte de esto que uno hace para que todos tengamos más cuidado en la calle, cada uno en su situación, como peatón o conductor, por eso cuando Juan Carlos se acercó para proponernos esto realmente fue algo que me emocionó, es una persona bárbara, él y todos, me hicieron sentir muy cómoda y fue una ayuda muy importante”, reflexionó.

Acostumbrada a superar adversidades y a golpear puertas para difundir sus inquietudes, esta vez vio cómo  le golpeaban la puerta a ella para darle una mano: “fue muy lindo, la iniciativa fue de ellos y eso nos emocionó”.

Ahora, a corto plazo, desde la escuela de samba Imperatriz ya han invitado a Alejandra a que los acompañe en diversas presentaciones. Ella es clara sobre el futuro: “la vida me sorprendió con esto, y lo disfruté, más adelante veremos pero claro que me gustaría seguir, yo estoy abierta para sumar, la vida está para disfrutarla y esto fue algo muy disfrutable”.

Pintos dijo que el desfile, organizado por la Asociación de Escuelas de Samba del Uruguay con el respaldo de la Intendencia de Montevideo, “cada vez involucra a más gente, es un ambiente sano, cada vez más gente se arrima a los ensayos, participan niños, padres y abuelos, familias enteras”.

Claro que no es sencillo, poner una escuela de samba en la calle a desfilar tiene un costo superior a los $ 100 mil y la gente incluso tiene que dar una mano, se paga una cuota por desfilar en la Av. 18 de Julio de $ 250 y además deben hacerse cargo del costo del traje. “No es mucho, pero la gente lo paga con gusto porque esto lo hace por placer, porque lo disfrutan mucho”, concluyó.

Fuente: Por Juan Samuelle
Tomado de El Observador
07/10/2017
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